Como complemento de moda o para permanecer sin tantas molestias en lugares soleados, el anteojo
de sol se hizo popular hace muchos años. Pero existe otra razón más importante para que
lo usemos: proteger la salud de nuestros ojos.
Exponernos al sol sin proteger los ojos aumenta la posibilidad de contraer enfermedades oculares, según afirma una docena de estudios realizados en los últimos diez años. ¿Por qué?... Por culpa de la radiación ultravioleta (o rayos UV), causante de varias afecciones de la vista. Para resguardarnos, hay que saber que no todos los lentes de sol sirven para lo mismo:
algunos filtran (bloquean) la luz ultravioleta; otros, la luz azul y la infrarroja; y otros tantos tienen color, pero se desconoce si poseen algún filtro de protección para los rayos UV.
Por desgracia, existen en el mercado lentes de muy mala calidad que, si bien absorben un poco de los rayos UV, no protegen demasiado. Porque bloquean el espectro de luz visible, lo que causa una dilatación de la pupila, y aumenta así el ingreso hacia el interior del ojo de aquellos rayos UV que no bloquean adecuadamente.
De esta manera, se puede provocar un daño a la retina.
Prevenir malos habitos
“Hay muchos mitos sobre los lentes de sol, pero lo primero que debemos destacar es que la exposición a los rayos UV es acumulativa”,según explica el Staff del Instituto Zaldivar. Por eso, si desde chicos no nos protegemos de tales radiaciones, en un futuro podremos sufrir severas lesiones.
Una gran duda que tiene mucha gente es si los lentes de color son buenos para conducir por la noche. Y la verdad es que, en general, éstos quitan luminosidad y el ojo humano en ese caso necesita de mucha luz. Según las investigaciones, los de filtro amarillo propuestos para la visión nocturna demostraron que no mejoran la agudeza visual ni el contraste ni la estereopsis (una de las vías binoculares para la
percepción de la profundidad).
Asimismo, hay personas que deben tomar mayores recaudos. Por ejemplo, alguien que fue intervenido quirúrgicamente de cataratas es más vulnerable a la radiación ultravioleta, puesto que el cristalino que
le bloqueaba una cantidad importante de estos rayos ha sido extraído. Si bien hoy todos los lentes intraoculares que se implantan están fabricados con filtro UV, hay gente operada de catarata sin lentes
intraocular o con éste, pero sin el filtro UV, y tiene que usar lentes con protección UV. Esta medida también debe tomarse para quienes usan lente de contacto sin filtro UV.
Además, las personas que, por su labor, se exponen al flash de la soldadura eléctrica; las que trabajan mucho tiempo bajo el sol o que viven en zonas de gran altura; los pacientes con alteraciones de la conjuntiva
(pinguécula o pterigion) o degeneración macular; o la gente que toma sesiones en solariums deben también tomar sus recaudos.
A cada cual, su lente....
Veamos, entonces, cuáles son los diferentes tipos de lentes que ofrece el mercado:
• Bloqueadores del 99% de radiación UV: debemos comprarlos para protegernosdel sol. Eso sí: tienen que contar con garantía de fábrica.
• Bloqueadores del 90% de radiación infrarroja: tal propiedad es discutible, pues los bajos niveles de rayos infrarrojos provenientes del sol son bien tolerados por el ojo.
• Bloqueadores de la banda azul: aún existen dudas de si la luz azul es nociva para el ojo. Estos lentes son usualmente de color amarillo o ámbar, lo cual, supuestamente, mejora la definición de los objetos
distantes (ideal para la nieve y la niebla).
• Polarizados: cortan los reflejos ocasionados por los rayos solares que inciden sobre superficies reflectantes, como el pavimento o el agua. Se usan para conducir o pescar.
• Fotocromáticos: responden automáticamente a la intensidad de luz ultravioleta, oscureciéndose cuando hay mucha luz y aclarándose con la baja iluminación. Aunque, a medida que pasa el tiempo, la capacidad
para adaptarse puede dejar de ser óptima.
• Espejados: más que absorber la luz, la reflejan. Para filtrar los rayos UV deben ser sometidos al proceso de fabricación correspondiente
La propiedad que un lente tiene para filtrar la radiación UV (filtro UV) está dada por el agregado de sustancias químicas (cromóforos) al material de éste durante su fabricación. Estos cromóforos absorben la radiación UV y poseen poco o ningún efecto sobre el color del lente.
Como dice aquella frase popular: “Sobre gustos…”. Y si le hacemos caso a la “sabiduría milenaria”, veamos cuáles son lasopciones de color por las cuales podemos optar y sus cualidades.
El gris no altera la percepción del color, pero si es muy oscuro, el contraste disminuye.
El ámbar y el marrón ofrecen una visión placentera y no alteran demasiado los colores.
Por su parte, el verde es el que más distorsiona los colores naturales. En tanto que el amarillo absorbe poca luz visible y puede tener una buena absorción de rayos UV.
Ojo por ojo
No hay que esperar hasta la adultez para tomar conductas preventivas acerca del cuidado de los ojos ante el sol. Es substancial tener en cuenta que:
… A mayor altitud, existe menos atmósfera, y por lo tanto más radiación.
… Cuanto más cerca estemos del ecuador, mayor será el riesgo para nuestra visión.
… Entre las 10.00 y las 16.00 se concentra el máximo de radiación.
… Las nubes no nos protegen, sino, por el contrario, dejan pasar un 90% de la radiación ultravioleta.Por lo tanto, es un error
prescindir de los lentes de sol cuando está
nublado y la luz nos molesta menos.
… Los niños tienen ojos especialmente vulnerables al sol (por ello, evite comprarles anteojos de juguete, usarlos demasiado puede ser dañino).
Este sí… ¡Este no!
Los lentes de sol son una necesidad. Desafortunadamente,debido a la contaminación y al adelgazamiento de la capa de ozono, los rayos UV-B (ultravioleta 280-315 nm) y los UV-A (ultravioleta 315-380 nm) afectan
tanto a la piel como a varias estructuras del ojo. Los daños pueden ser sequedad, irritabilidad y la aparición de quemaduras en la superficie ocular (queratitis actínica o solar).
Además, la excesiva exposición solar se ha relacionado con la aparición de cataratas,tumoraciones de la conjuntiva (pterigión) y lesiones de la retina.
Con este panorama, ¿cómo saber qué lentes elegir? Lo principal es que cumplan con su prioridad: proteger nuestros ojos de posibles lesiones.
Un grave error que se comete es creer que todos los lentes de sol tienen protección,cuando en realidad sólo las oftálmicas con filtros UV integrados y las fotocromáticas ofrecen una verdadera protección.
“Aunque parezca una obviedad, los ojos son los únicos órganos que permiten la entrada de la luz de manera profunda. Unos lentes de sol adecuados impiden el paso de la peligrosa radiación ultravioleta, eliminan reflejos molestos, reducen la radiación de luz visible directa, aumentan el contraste…
¡y resultan estéticos!”...
Por más bonitos que luzcan en nuestros rostros, recordemos que la primera función que los lentes deben cumplir para que resulten apropiados es absorber por lo menos un 75% de la luz visible y bloquear la fracción de luz ultravioleta.
A la hora de elegir, es preponderante saber cuál es el uso que le daremos al lente, el tiempo que lo utilizaremos, entre otros detalles. En función de todos estos factores hay que optar por un filtro adecuado según nuestra necesidad.
Si tenes alguna consulta ó te gustaría debatir algún tema relacionado, no dejes de escribirme ó dejame un comentario!
Gracias!!
Carolina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario